En el Día Internacional de los Derechos Humanos, Iker Urbina, candidato al Congreso de EH Bildu ha acudido, junto al también candidato Pablo Gorostiaga, a la cadena humana organizada por Etxerat para reivindicar los derechos de las y los presos enfermos.

Urbina ha recordado que a día de hoy son 12 los presos vascos con enfermedades graves que siguen emcarceladas. Asimismo, ha señalado que las y los 400 presos vascos están dispersadas en 76 prisiones de todo el Estado español.

“El Estado tiene tomada la decisión política de endurecer el castigo de las y los presos con un claro objetivo: acrecentar el dolor y el sufrimiento que sufren los presos y los familiares de los presos y evitar la solución definitiva del conflicto vasco”. El candidato de EH Bildu ha añadido que “solo así se puede entender que mantengan encarcelados a 12 presos con enfermedades graves, aplicar medidas de aislamiento, mantener en prisión a personas mayores, o tener a esos 400 presos y presas vascas dispersadas en 76 cárceles de todo el Estado”.

“Estamos hablando de derechos humanos, de unos derechos que se vulneran por una política de excepción”, ha afirmado. “Es inadmisible que se sigan vulnerando los derechos de los presos. No se puede girar la cabeza ante esta serie de vulneraciones sistemáticas y conscientes, o utilizar los derechos como mercancia política”.

Urbina considera prioritario el hacer frente de manera integral a la resolución de la consecuencias del conflicto vasco. “Y solucionar la situación de las y los presos tiene que ser priritaria. Para ello es fundamental el paso de traer a Euskal Herria a las y los presos”. En ese sentido, Urbina considera que hay que adaptar y utilizar la legislación vigente con ese objetivo.

En la movilización tambiñen ha tomado la palabra el candidato al Congreso por Araba, Pablo Gorostiaga. “Me ha tocado vivir de primera mano las consecuencias de esta política penitenciaria. Y hoy, en el Día de los Derechos Humanos, puedo decir que los presos políticos vascos sufren constantemente las vulneraciones de sus derechos. Vulneraciones constantes en un sistema penitenciario diseñado para mermar psicológica y fñisicamente a los presos. Hau que parar la ruleta rusa de la dispersión que ya ha provocado 16 víctimas mortales”.