Al abordar la política industrial, es imprescindible reflexionar sobre el modelo de desarrollo al que debe acompañar dicha política. Se habla mucho de desarrollo, sobre todo de desarrollo económico. Sin embargo, la clave es el modelo de desarrollo; cuál es el modelo que deseamos. Cuál es el modelo de país, el modelo de sociedad que deseamos construir.

Apostamos por un modelo en el que el desarrollo local y comarcal constituya una firme base. Los agentes e instituciones locales deben tener participación directa en la planificación y la gestión del desarrollo comarcal. Encaminaremos nuestras iniciativas en esa dirección.

Hablamos de desarrollo horizontal; hablamos de un modelo basado en el desarrollo local.

Cuando compartimos un proyecto con los agentes locales, compartimos protagonismo, compartimos ilusión, y la experiencia nos dice que ese proyecto sale adelante y tiene efecto multiplicador. Serán pepitas de oro en la dirección del desarrollo integral.

El eje de una sociedad vasca más equilibrada reposa sobre la convergencia de múltiples experiencias de desarrollo local, implementadas hacia la misma dirección. Creemos firmemente en el equilibrio y la energía que emana de la convergencia de esos múltiples carriles que parten de estaciones locales de desarrollo.

En lo referente a política industrial
Debe aportar en la dirección apuntada: convergencia de desarrollos locales:
Además de fortalecer el I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación) y a los sectores estratégicos, debe promover el desarrollo endógeno y sostenible.

Es imprescindible la diversificación de actividades, y para ello hay que promover y fortalecer infraestructuras industriales a la medida de las pequeñas y medianas empresas de cada comarca. Esta labor se ha de hacer con la participación directa de los agentes institucionales y socioeconómicos de cada comarca.

Para que todo ello sea posible, el sector público debe ser motor de desarrollo: Los efectos de la crisis son notorios, por supuesto, pero con la manida frase de "no hay dinero" no podemos perder el tren de un modelo de desarrollo más justo. Y ese camino lo hemos de hacer mediante una política fiscal más justa y una política de inversión más equilibrada.

Las políticas de austeridad y los recortes, sin más, no nos rescatarán de la crisis, si no se acompañan con una política de inversiones coherente.

Construir otra política industrial, que responda más adecuadamente a las necesidades de la ciudadanía es posible, y ése es nuestro reto.

Nacido en Amoroto (Bizkaia) hace 65 años; reside en Aulesti (Bizkaia).

Es ingeniero técnico industrial.

Durante 10 años fue profesor de Ingeniería Técnica en la Escuela Politécnica Laboral de Markina-Xemein. Ha impartido clases en la Udako Euskal Unibertsitatea. Autor de varios libros de texto técnicos en euskara.

Promotor desde su inicio de lo que se ha venido en llamar experiencia de desarrollo de Lea Ibarra. Fundador y durante 25 años director gerente del área industrial Okamika Industrialdea en dicho valle. Ha formado parte directa en la promoción y creación de nuevas empresas cooperativas en la comarca de Lea-Artibai. Ha sido miembro de grupos promotores en debates de planificación estratégica comarcal en varias zonas, incluida la propia Lea-Artibai.

Co-fundador y miembro del Patronato de la Fundación Azaro, elemento referencial en la promoción de nuevas empresas y en la diversificación del tejido empresarial de la comarca Lea-Artibai.

A petición de las instituciones asturianas, ha colaborado durante los últimos años en la planificación del desarrollo local de la comarca de Valnalon, fuertemente afectada por la crisis de la minería y la siderurgia.

Ha colaborado en el diseño y la gestión de diversas experiencias de desarrollo local, tomando parte asimismo en ponencias y conferencias en torno a dicho tema. Fue consejero del Fondo para el Desarrollo y la Cohesión de Euskal Herria promovido por Udalbiltza, y tomó parte en el diseño del protocolo para la promoción de empresas en Zuberoa.