Laura Mintegi Lakarra

Lizarra, Nafarroa, 1955eko urriaren 26a.

Sortzez nafarra izan arren, txikitatik Bizkaian bizi da, hasieran Bilbon bizi izan zen eta 1973tik Algorta (Getxo) duelarik bizileku.

Historian lizentziaduna eta Psikologian doktoratua da. 1981. urtea geroztik Euskal Herriko Unibertsitateko Hizkuntzaren eta Literaturaren Didaktika Saileko irakaslea da. Saileko zuzendaria izan zen 1999tik 2006ra eta berriz ere 2010etik gaur egunera arte. Horrez gain, 2004a geroztik, Euskal PEN Klubaren presidentea da. Euskaltzaindiak euskaltzain urgazle izendatu zuen 2006an.

Laura Mintegik hainbat lan ere idatzi ditu eta lan horiengatik hainbat Literatura Sari bereganatu ditu, horien artean Azkue Nobela Saria, Donostia Hiria Saria eta Jon Mirande Saria. Ohiko kolaboratzailea da hedabideetan, bai ikus-entzunezkoetan bai eta idatzizkoetan ere.

Gaztetatik hainbat mugimendu politiko, sozial eta kulturaletan aritu da. Egunkariaren Babes Taldean, Gernika Deialdian, Kulturaz Blai-n, euskal presoen eskubideen aldeko hainbat ekimenetan eta Euskararen Unibertsoan besteak beste.

Hauteskunde ezberdinetan hautagai izan da ere Laura Mintegi. 1987 eta 1989ko Europar Parlamenturako hauteskundeetan Herri Batasunako zerrendetan joan zen eta 2011ko azaroko hauteskunde orokorretan Amaiur koalizioko hautagai izan zen.

Euskal Herriko Unibertsitateko errektoregai izan da bi aldiz.

Laura Mintegiri eginiko elkarrizketa agertzen da gaurko El Diario Vasco egunkarian.


Dos meses después de su elección, Laura Mintegi (Estella, 1955), se va metiendo en el traje de candidata a lehendakari. La aspirante de la coalición EH Bildu mide sus palabras en cada respuesta y va destapando algunas cartas. Con su ordenador portátil a cuestas, la profesora y escritora está ya inmersa en la precampaña junto a la izquierda abertzale, EA, Aralar y Alternatiba. Y afronta la cita con los urnas sin miedo pese a ser la candidata con menos experiencia.

 

Parece que la economía va a marcar la campaña. El Gobierno Vasco culpa al Ejecutivo anterior de Ibarretxe del endeudamiento. ¿Cómo ve esta polémica?

No se puede negar que hay una crisis global que afecta a todo el mundo. Más que la gestión me preocupa el proyecto económico que hay detrás, y ahí no hay gran diferencia entre el PSE y el PNV. Más que un buen gestor busco a alguien que traiga ideas diferentes para salir de esta crisis.

¿Es más importante ahora la economía o la soberanía vasca?

Nuestro proyecto gira en torno a los dos ejes. Van indisolublemente unidos. Necesitas más soberanía para tomar decisiones políticas y económicas, y necesitas autonomía económica para plantear mayores cotas de soberanía. No puedo decir que una cosa tenga prioridad sobre la otra. Se retroalimentan las dos. Somos soberanistas de izquierdas, sin poner una cosa delante de la otra.

¿Va a buscar el cara a cara con el PNV en la campaña, dentro de la pugna entre abertzales?

No voy a hacer una campaña contra nadie, sino con los ciudadanos. Yo quiero entrar al meollo de los asuntos interesantes, sin estar dando vueltas a temas futiles.

¿Teme un riesgo de polarización entre López y Urkullu? Socialistas y PNV parece que lo van a intentar.

No vamos a estar al vaivén de encuestas ni de guirigays, ni de exabruptos durante la campaña que solo buscan un flash informativo. Nos vamos a centrar en el contenido del programa, en dar soluciones reales.

¿Maneja alguna encuesta interna?

Hay una mayoría nacionalista y eso es satisfactorio después del ataque enorme que ha habido contra el sentimiento nacional de este país. Está por ver luego el reparto entre las dos fuerzas nacionalistas.

¿Su preferencia pasaría por un pacto entre abertzales?

Mi interés fundamental es el diálogo a cuatro con Urkullu, López y Basagoiti, tanto para afrontar el conflicto, como anuncié el viernes, como para implantar una política económica consistente. Hace falta un amplio consenso en la sociedad. No podemos estar torpedeándonos. Habrá que hacer un trabajo previo de consenso y tendrán que entrar los que son mayoría y los que son minoría.

El lehendakari, sin embargo, descarta ya de salida pactar con ustedes.

No siempre hay que hacer caso a lo que dicen porque luego se hace otra cosa. Y tenga la postura que tenga el PSE, la postura de EH Bildu no va a variar. Y nuestra postura es la del diálogo.

Los socialistas, que pueden tener la llave de los pactos postelectorales, parece que se inclinan implícitamente por un acuerdo transversal con el PNV.

Ésa fórmula está ya demostrada que no da soluciones. Y es triste que se vaya a un proceso electoral con la calculadora en la mano. Es una falta de respeto al electorado pensar en cómo acceder al Gobierno en vez de para qué quieren acceder.

¿Si EH Bildu quedara primera le parecería legítimo que el PNV pactara con otros para gobernar?

Quiero hacer una invitación y expresar mi compromiso. Creo que debe gobernar aquél que logre más escaños. Y el resto de las fuerzas deberían respetar ese compromiso. Hay que ser honestos con las urnas. EH Bildu se compromete a respetar que gobierne la fuerza política que obtenga más representación parlamentaria en las urnas. No nos podemos saltar a la torera lo que diga la ciudadanía.

¿Y se ve usted con posibilidades de ser la que logre mas escaños, pese a que las encuestas apuntan a que ganará el PNV?

Sí.

Con el chaparrón que está cayendo y el desgaste que sufren los gobiernos, ¿no es una tentación pensar que casi mejor ser segundo...?

Entiendo a los que tienen esa tentación, pero no es mi actitud. Como oposición puedes incidir, pero gobernar te da medios para implantar unas políticas. No tengo ninguna duda.

¿Va a haber algún gesto de ETA en campaña para favorecer las expectativas de EH Bildu?

No tengo ni idea. Supongo que de haber algo, sería un mensaje al conjunto de la sociedad.

¿Prefiere que ETA esté callada para no interferir?

Lo que prefiero es que la estrategia que se estableció en la conferencia de Aiete se desarrolle para llegar a una situación de normalidad política. De aquellos cinco puntos, tres están ya desarrollados y faltan dos que no son de rango menor: la conversación entre ETA y los gobiernos español y francés: y la otra, el diálogo entre partidos. ETA ya ha dado una serie de pasos y me gustaría que se dieran más en esa línea pero de manera equilibrada, que avancen todos.

¿Para desbloquear este escenario, debe anunciar ETA su disolución o debe moverse de forma acompasada el Gobierno?

El Gobierno central está intentando bloquear. Pero los presos, la opinión pública vasca y la opinión internacional se siguen moviendo. El único que está bloqueado es el Gobierno, que queda cada vez más en evidencia. Se le está mirando desde Europa y el mundo con detenimiento y antes que después va a tener que dar pasos. La concesión del tercer grado y la excarcelación de Uribetxebarria han sido un paso que han tenido que dar a la fuerza, como se ha demostrado, en contra de su voluntad. Debe dar pasos de buena gana, no forzados por la opinión publica y la ley.

¿En cualquier caso, no ayudaría la disolución de ETA?

Debe ser la consecuencia de un proceso de finalización de un ciclo de 50 años de violencia. Y llegará. Estoy segura de que llegará, pero dentro de ese proceso.

Aludía usted a Uribetxebarria. ¿Qué le ha parecido todo lo ocurrido en torno al preso de ETA enfermo de cáncer?

Un espectáculo deplorable. El Gobierno no cree en el Estado de Derecho. Se disculpa por cumplir la ley. Van a tener que dar más pasos porque Uribetxebarria no es el único. Hay otros trece presos enfermos y hay que afrontar temas que establece la ley como el acercamiento del resto de presos. Y si no lo hace también podría caer en prevaricación, como dijo el ministro. Que quede claro que están prevaricando.

Para la libertad de Uribetxebarria se ha apelado a razones de humanidad y de dignidad. ¿No le faltó al preso esa humanidad durante el secuestro de Ortega Lara?

Hay una legislación que castiga los delitos. Y ese delito tuvo una pena que se ha cumplido. Se está olvidando que hay delitos en los que se cumplen las condenas pero también otros delitos en los que no se cumplen. No se puede obviar que todo esto está juzgado y consumado con una sentencia punitiva.

Al hilo de la huelga de hambre que hizo Uribetxebarria se ha hablado de la existencia de divisiones en el seno de los presos de ETA. ¿Hay sectores que pueden tener la tentación de retomar la violencia si la situación no avanza en los parámetros que desean?

Le puedo decir contundentemente que eso son invenciones. No existe. Es un ejemplo de las ganas que tienen algunos de desviar la atención de los temas importantes: dar respuesta a la normalización política y la convivencia en paz, y a la salida de la crisis.

Pero sí ha habido algún rebrote de kale borroka.

Sé lo que ha dicho la prensa de estos actos pero no sé lo que ha ocurrido en realidad, porque no tengo constancia de que responda a la kale borroka. Pero si lo fuera, que no lo sé, lo que hay que hacer es poner medidas para que no vuelva a ocurrir, porque EH Bildu tiene claro que éste no es el camino. Hay que tomar medidas en el camino de la normalización política para quitarles todo argumento y para que no vuelva a ocurrir eso.

La portavoz del Gobierno Vasco le conminó personalmente a condenarlo y usted replicó que 'las condenas son cuestiones de púlpito'. Más allá de términos concretos, ¿la izquierda abertzale puede ser más contundente contra la violencia?

No conozco una formación de este país que haya hecho un mayor recorrido autocrítico en estos treinta años que el realizado por la izquierda abertzale. Si hay otro partido que haya hecho esto, que me lo demuestre. Aunque yo no puedo hablar por la izquierda abertzale. Es una apreciación personal, porque yo soy portavoz de cuatro formaciones. Debería preguntárselo a la izquierda abertzale.