De la propuesta presentada por UPyD se extrae que lenguas como el euskera se imponen, y que las lenguas no deben imponerse. Como lo primero es falso, pero estoy de acuerdo en lo segundo, les hago un planteamiento vamos a aprobar por unanimidad una proposición de ley para cambiar el artículo 3. de la Constitución, ése que en su punto primero dice: “El castellano es la lengua oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla”.

O va a ser que no? Va a ser que están de acuerdo en que un idioma se imponga por ley, siempre que sea el suyo. Pero por si esto fuera poco, con esta propuesta, se quiere reavivar un discurso reaccionario, contrario a la Oficialidad, al mismo nivel que el castellano, de otras lenguas en algunos territorios, que defienden la Constitución, Estatutos. Está claro que a algunos constitucionalistas parece que les gustaba más el estatus pre-constitucional de estas lenguas. En lo que a la realidad vasca respecta y como atestiguan el Observatorio de Derechos lingüísticos Behatokia y el Defensor del Pueblo vasco o el Propio Consejo de Europa la única, la única discriminación lingüística es la sufre la población vascoparlante en la medida que multitud de actuaciones ante los poderes públicos. Pero esto a discriminación a algunos les da igual.

Se critica que se exija el euskera como merito en ciertas oposiciones, cuando el castellano es un requisito, en todas, y ya puede ser el mejor pediatra de Europa que si no acredita saber castellano no obtendrá plaza. En este caso no vale el falso dilema de si lo que se busca son buenos profesionales. Respecto a la Educación.

El verdadero problema lingüístico en el sistema educativo vasco, es que el alumnado que cursa enseñanza en castellano no logra alcanzar el nivel de aprendizaje del euskera que deriva de la consideración de esta lengua como lengua también oficial. Creando un problema de integración y de igualdad de oportunidades. En conclusión, esta propuesta nace de una premisa falsa que es la imposición lingüística de otras lenguas diferentes al español, cuando la única obligatoria es el español.

De igual forma promueve que las diferentes comunidades no puedan mejorar el servicio público y cumplir la legalidad. Todo esto no puede ser más que fruto de una mentalidad de imposición, y etnocéntrica tan propia de un amanecer dorado o un amanecer rosado, por lo cual y en aras de la libertad lingüística votaremos en contra de la misma.

@ehbilducongreso