Kongresuan egin legez, osoko zuzenketa aurkeztu du Amaiurrek Senatuan. Aurrekontuen proiektuak datorren ostegunean pasako du bere azken tramitea Diputatuen Kongresuan.

Desde, Amaiur, hemos presentado una propuesta de veto al proyecto de Ley de Presupuestos Generales de Estado para 2012 por las razones que seguidamente les voy a explicar. Básicamente creemos que responden a un diagnóstico erróneo de las características propias de la crisis sistémica internacional. Como consecuencia de este error en el diagnóstico, los Presupuestos Generales del Estado no sólo no dan respuesta ni solución a la crisis económica, ni a la crisis social, ni a la crisis institucional, sino que profundizan en las consecuencias de esas crisis, generando más recesión y desempleo. Los presupuestos no reforman la estructura económica, porque no impulsan la economía real, no apuestan por el estado de bienestar y porque no tienen en cuenta las diversas naciones dentro del Estado. Estos presupuestos, olvidan la economía productiva, la real y sólo responden a los intereses del sector financiero especulativos. Estos presupuestos son fiel reflejo de las actuaciones del Gobierno. Recientemente hemos visto cómo el Gobierno ha trabajado para rescatar a las banca. Mientras tanto se olvidan de la ciudadanía recortando el gasto social. Estos presupuestos no tienen como prioridad directa la creación de empleo de calidad e imposibilita el impulso de una economía asentada en parámetros sociales y respetuosa con la naturaleza. Vamos a definir estos presupuestos en cuatro frases: • Ineficaces frente a la crisis económica • Impulsores de la crisis social • Agravan la crisis institucional. • Ajenos a la realidad económica y social de Euskal Herria.

Creemos que son Ineficaces frente a la crisis económica

Estos presupuestos reflejan la filosofía de las medidas tomadas por el Gobierno en estos primeros meses y que van a generar más recesión económica, con la consiguiente caída de la producción, aumento del paro, descenso de los salarios y empobrecimiento generalizado de la población y, por ende, del Estado. La política generalizada de recortes, conduce a la economía española a una situación de colapso económico. Con la excusa de una supuesta austeridad, se olvidan de la ciudadanía, de las personas que están sufriendo y van a sufrir en mayor medida las consecuencias de la crisis económica, y apoyando a los sectores especulativos y financieros que son los que han tenido una gran responsabilidad en el origen y desarrollo de la crisis. Los Presupuestos reflejan una falta de compromiso con la economía productiva, evitando apostar por la economía real y social. Tanto es así, que las mayores reducciones, las han sufrido en ministerios inversores como puede ser el de Fomento, con un recorte del 34,6%.

Esto nos lleva al segundo punto, donde señalábamos que los presupuestos son Impulsores de la crisis social

No deja de ser significativo que cuando la principal consecuencia de la crisis económica es el grave problema del desempleo y la precariedad del empleo, el gobierno reduzca en casi 1600 millones de euros la partida destinada a las políticas activas de empleo. A pesar de que las cifras de paro son crecientes y, hasta el propio Gobierno reconoce que en este ejercicio no van a disminuir, los Presupuestos también recogen un recorte de 1669 millones de euros en las prestaciones por desempleo. La importante reducción de las partidas destinadas a estos dos conceptos –políticas activas de empleo y prestaciones por desempleo-va a debilitar aún más el nivel de protección social, incrementándose el número de personas en paro sin ningún tipo de cobertura, y aumentando el número de personas que percibirán prestaciones asistenciales, que son de menor cuantía que las prestaciones contributivas. Estas acciones conducen a un claro debilitamiento del Estado de Bienestar, como queda de manifiesto si analizamos el dato de los importantes recortes en las partidas de los departamentos de carácter social, como son Educación y Cultura, que ve disminuido su presupuesto en un 21,2%, o Sanidad, Seguridad Social e Igualdad que ve disminuidas sus partidas en un 13,7%. Estas cifras contrastan con los menores recortes aplicados a ministerios e instituciones claramente improductivas y manifiestamente antisocial como son los de Defensa, con una disminución del 8,8%, Interior, con un 4,3% de recorte, o no digamos ya la Casa Real que se aplica un escaso recorte del 2%.

En el punto tercero decimos que los presupuestos son Un factorque agrava la crisis institucional y acerca la posibilidad de convertiral Estado español en un estado económica y socialmente fallido

Dentro de las características propias que la crisis sistémica adopta en el estado español, se encuentra en su origen la "burbuja institucional", fruto de una transición fraudulenta que no ha dado una respuesta democrática, respetuosa de la voluntad de la ciudadanía, a la realidad de las naciones sin estado, las realidades nacionales, que se encuentran dentro del actual estado español. En su día no se tuvo en cuenta las muy diversas realidades nacionales, culturales y de estructura socioeconómica que se encontraban dentro del estado. Pensaban que anulando formalmente la diversidad tenían resuelto el problema. Treinta y cinco años después, su problema sigue encima de la mesa: la exigencia de respeto a su soberanía, por parte de las naciones históricas, tiene más fuerza que entonces. Pero su problema se ha agravado porque paralelamente han generado un modelo institucional que no funciona, que es generador de gasto inútil, de ineficacia económica y social, y –en demasiados casos- de corrupción; un modelo institucional que está también en la base del grave problema de endeudamiento público del estado. Desde esta perspectiva, estos Presupuestos no sólo no dan una respuesta que vaya a la raíz del fuerte endeudamiento público, sino que se acompañan de una serie de reformas llamadas estructurales –como son la reforma laboral, la reforma financiera y las medidas fiscales- que debilitan su carácter de estado social de derecho, no abordan la raíz del problema y no contribuyen a paliar las consecuencias sociales de la crisis económica. Una reforma laboral que supone un recorte de derechos y el aumento dela indefensión de las personas que tienen un puesto de trabajo cada vez más precario; que supone una perdida de poder adquisitivo y de capacidad de gasto para amplios sectores de la población; una reforma laboral que no va a generar empleo y sí, por al contrario, desprotección para sectores cada vez más amplios de la población. Una reforma financiera que promueve el fortalecimiento de un oligopolio financiero y el desmantelamiento de entidades financieras de carácter social y control público, que eso es la privatización que han hecho del sistema financiero de origen social. En el planteamiento de estos presupuestos no existe ninguna alusión a potenciar una institución financiera, un banco público, precisamente para atajar y plantar cara atodo ese sistema financiero que está en el origen de la crisis. No hay ninguna medida que impida la especulación de las entidades financieras con los fondos y préstamos que consiguen del Banco Central Europeo con este rescate del que todos hablan pero nadie del Gobierno reconoce. Y, al final, muchos de esos fondos ni siquiera van a la gente dela calle porque están sirviendo para regenerar y solventar los problemas propios de la banca. La potenciación de este oligopolio financiero limita el crecimiento económico, la salida de la crisis y debilita el estado social de derecho. Y unas medidas fiscales que constituyen una apología del fraude, al establecer una especie de amnistía fiscal disfrazada de regularización, en vez de atajar el fraude fiscal y también lo que podríamos llamar fraude legal, es decir todas esas situaciones que legalmente no son un fraude, pero que son profundamente insolidarias ya que constituyen una elusión fiscal que se produce a través de las sociedades patrimoniales, de las SICAV, de la no existencia de ese impuesto sobre la grandes fortunas. En definitiva unas medidas fiscales que siguen haciendo recaer sobre las clases medias y clases populares la carga fiscal sobre la que se sustentan los ingresos del Estado, en vez de centrar los esfuerzos en la persecución del fraude fiscal y en conseguir la justa tributación de las grandes fortunas y capitales financieros que actualmente eluden la tributación. En definitiva estos presupuestos van a contribuir al agravamiento de la crisis institucional, poniendo en peligro el estado social de derecho y la viabilidad económica y social del estado español.

Y por último creemos que estos presupuestos son Ajenos a larealidad de económica y social de Euskal Herria

El análisis del contenido y la filosofía que impulsa estos Presupuestos, no hace sino constatar la existencia de Euskal Herria como sociedad diferenciada que no solo no se identifica con el modelo socioeconómico que impulsan estas cuentas públicas, sino que no encuentra ni acomodo ni solución a sus problemas, dentro del actual marco jurídico político. Desde la perspectiva de AMAIUR estos Presupuestos nos reafirman en la necesidad de que Euskal Herria ejerza su plena soberanía, tenga en sus manos todos los instrumentos de autogobierno necesarios para dar respuesta eficaz en clave social a los problemas y necesidades de la ciudadanía vasca, y, también, para impulsar un nuevo modelo socioeconómico que nos permita construir una sociedad justa, basada en la sostenibilidad de la vida a través de la igualdad de derechos sociales y, en general, de todos los derechos de mujeres y hombres, en el reparto del trabajo, del poder y la riqueza en armonía con la madre tierra, impulsando un desarrollo equilibrado. En base a su ineficacia frente a la crisis económica, a su papel de impulsores de la crisis social, a su contribución en la profundización de la crisis institucional, y en su planteamiento que no responde a la realidad política, social y económica de Euskal Herria, AMAIUR presenta esta propuesta de veto al Proyecto de Ley de Presupuestos generales del Estado para el ejercicio 2012.

 

@ehbilducongreso